Medidas de protección y control frente al (COVID-19)
La artrosis de tobillo y otras patologías degenerativas pueden afectar de forma importante a la calidad de vida. El dolor al caminar, la rigidez articular y la pérdida progresiva de movilidad dificultan actividades tan cotidianas como subir escaleras, pasear o practicar deporte. Cuando los tratamientos conservadores ya no consiguen aliviar los síntomas, la prótesis total de tobillo puede convertirse en una de las mejores alternativas para recuperar la funcionalidad de la articulación.
El Dr. Andrés Delgado, especialista en traumatología y cirugía de pie y tobillo en Bilbao, realiza una valoración individualizada de cada paciente para determinar cuál es el tratamiento más adecuado. Gracias a los avances en cirugía ortopédica y a la evolución de los implantes, la prótesis de tobillo permite ofrecer excelentes resultados en pacientes seleccionados, preservando la movilidad de la articulación y mejorando significativamente su calidad de vida.
¿Qué es una prótesis total de tobillo?
La prótesis de tobillo es un procedimiento quirúrgico que consiste en sustituir la articulación dañada por un implante diseñado para reproducir el movimiento natural del tobillo. El objetivo es eliminar el dolor causado por el desgaste articular y permitir que el paciente recupere la mayor funcionalidad posible.
A diferencia de otras técnicas quirúrgicas, la prótesis busca mantener el movimiento de la articulación, algo especialmente importante para conservar una marcha más natural y reducir la sobrecarga sobre otras articulaciones del pie.
Actualmente, el desarrollo de nuevos materiales, una planificación quirúrgica más precisa y una mejor selección de los pacientes han convertido esta intervención en una opción cada vez más segura y eficaz.
¿Cuándo está indicada?
La prótesis total de tobillo puede recomendarse en pacientes que presentan:
Cada caso requiere un estudio completo mediante exploración clínica y pruebas de imagen para valorar si esta intervención es la mejor opción o si existen otras alternativas terapéuticas.
Beneficios de la prótesis de tobillo
Uno de los principales objetivos del reemplazo articular es recuperar la calidad de vida del paciente. Cuando la indicación es adecuada, la prótesis ofrece múltiples beneficios:
Cada tratamiento se adapta a las necesidades, edad, nivel de actividad y características anatómicas de cada paciente, buscando siempre el mejor resultado funcional a largo plazo.
La importancia de un diagnóstico especializado
No todos los pacientes con artrosis de tobillo necesitan una prótesis. Por ello, es fundamental realizar una valoración especializada para conocer el estado de la articulación y determinar cuál es el tratamiento más adecuado.
El Dr. Andrés Delgado estudia cada caso de forma individual, analizando la historia clínica, la exploración física y las pruebas diagnósticas para ofrecer una solución personalizada basada en la evidencia científica y en las técnicas más avanzadas de cirugía de pie y tobillo.
Recuperación tras la cirugía
La recuperación es una parte esencial del tratamiento. Tras la intervención, el seguimiento médico y la rehabilitación permiten favorecer una correcta evolución y una recuperación progresiva de la movilidad.
El tiempo de recuperación puede variar según cada paciente, pero una planificación adecuada y el cumplimiento de las recomendaciones médicas son fundamentales para obtener el mejor resultado posible.
Especialista en prótesis de tobillo en Bilbao
La cirugía de prótesis total de tobillo representa uno de los mayores avances en la traumatología moderna. Gracias a esta técnica, muchos pacientes con artrosis avanzada pueden volver a caminar con menos dolor y recuperar una mejor calidad de vida.
El Dr. Andrés Delgado, especialista en cirugía de pie y tobillo en Bilbao, desarrolla un abordaje personalizado para cada paciente, utilizando técnicas quirúrgicas de última generación y una planificación individualizada para conseguir el mejor resultado funcional posible.
Si buscas un especialista en prótesis de tobillo en Bilbao, una valoración por un traumatólogo especializado es el primer paso para conocer todas las opciones disponibles y elegir el tratamiento más adecuado para recuperar tu movilidad.
El COVID-19 se propaga rápidamente de persona a persona, principalmente por las siguientes vías:
Lávese las manos con frecuencia con agua y jabón por al menos 20 segundos, especialmente después de haber estado en un lugar público, o después de sonarse la nariz, toser o estornudar.
Es de suma importancia que se lave:
Si no dispone de agua y jabón, use un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol. Cubra toda la superficie de las manos y frótelas hasta que las sienta secas.
Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca sin haberse lavado las manos.
Dentro de su casa: evite tener contacto con personas que están enfermas. De ser posible, mantenga una distancia de 2 metros entre la persona enferma y otros miembros de su hogar.
Fuera de su casa: mantenga una distancia de 6 pies de las personas que no viven en su casa.
Las mascarillas ayudan a prevenir que contraiga o propague el virus.
Podría transmitir el COVID-19 a otras personas incluso si no se siente mal.
Todos deben usar una mascarilla en lugares públicos y cuando están con otras personas que no viven en su hogar, especialmente cuando es difícil mantener otras medidas de distanciamiento social.
NO use una mascarilla destinada a trabajadores de atención médica. Actualmente, las mascarillas quirúrgicas y las mascarillas de respiración N95 son suministros fundamentales que deberían reservarse para los trabajadores de la salud y el personal de respuesta a emergencias.
Siga manteniendo una distancia de aproximadamente 6 pies de las demás personas. El uso de la mascarilla no reemplaza el distanciamiento social.
Cúbrase siempre la boca y la nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar o cúbrase con la parte interna del codo y no escupa.
Eche los pañuelos desechables usados a la basura.
Lávese las manos inmediatamente con agua y jabón por al menos 20 segundos. Si no dispone de agua y jabón, límpiese las manos con un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol.
Limpie y desinfecte diariamente las superficies que se tocan con frecuencia . Esto incluye las mesas, las manijas de las puertas, los interruptores de luz, los mesones, las barandas, los escritorios, los teléfonos, los teclados, los inodoros, los grifos, los lavamanos y los lavaplatos.
Si las superficies están sucias, límpielas. Lávelas con agua y detergente o jabón antes de desinfectarlas.
Luego, use un desinfectante de uso doméstico. La mayoría de los desinfectantes comunes para el hogar funcionarán.
Esté atento a los síntomas. Esté atento a la aparición de fiebre, tos, dificultad para respirar u otros síntomas del COVID-19.
Controle su temperatura si presenta síntomas.